Alrededor de las 11 de la mañana nos desplazamos hasta la zona de Espiel (Córdoba) para adentrarnos en la Sima María José. Esta cavidad, descubierta en la visita anterior del 31 de enero de 2026, prometía convertirse en uno de los tesoros subterráneos de la zona, y EspeleoÁguilas participó junto a los equipos de GEKO, LEMUS, NUDO 7 y G-40 en la exploración y desobstrucción.
Sima María José
El descenso no fue tarea fácil. Durante casi cuatro horas nos enfrentamos a un auténtico reto: rompimos y retiramos una enorme cantidad de piedras, limpiamos la zona superior y aseguramos cada rincón para que ningún bloque pudiera despeñarse por la pendiente y poner en peligro el pozo, único camino de descenso y ascenso. La desobstrucción exigió más que fuerza física: junto al cincel, la maza y las cuñas, fue necesario recurrir a microdetonadores para vencer rocas colosales, duras como el acero y sin fisuras, imposibles de atacar con herramientas convencionales.
Fue necesario instalar dos parabolts para garantizar la seguridad en la zona alta, anclajes que luego se aprovecharon para descender con confianza por el pozo principal, iniciando la exploración recién a las 16:00 horas.
La Sima María José se reveló como un pozo de unos 30 metros, del que se desprende una segunda chimenea de 10 metros que, tras ser recorrida, no mostraba continuidad.
La jornada culminó alrededor de las 18:00 horas, con la emoción de haber sumado una nueva cavidad a Espiel y la certeza de que, en próximas salidas, la topografía y la exploración de esta maravilla subterránea seguirán otorgándonos agradables sorpresas, consolidando el trabajo de EspeleoÁguilas y sus colaboradores.
+ Fotos en Facebook















Comentarios
Publicar un comentario