En busca del tesoro (Albanchez de Mágina, Jaén)

Antes de comenzar, debo aclarar que para los espeleólogos de EspeleoÁguilas los verdaderos tesoros son las grandes cavidades. Que no os confunda la leyenda.


La tradición local sitúa en la cueva de Malverano un supuesto tesoro de origen musulmán. Según la cual, durante la Reconquista (siglo XIII), un rico moro escondió su fortuna en esta cueva antes de huir, dejando el tesoro oculto en su interior laberíntico. Con el paso del tiempo, la figura del “Tío Malverano” se asocia a la cavidad como alguien que habría encontrado o conocido la ubicación de ese tesoro sin llegar a recuperarlo. La leyenda añade una enigmática pista: “frente a la cabeza del toro está el tesoro”, lo que ha alimentado durante generaciones la búsqueda en el interior de la cueva.

El sábado, el equipo de EspeleoÁguilas se desplazó hasta Albanchez de Mágina (Jaén) para explorar la cueva de Malverano. El grupo estuvo compuesto por Eduardo, José y Alejandro.


Tras una aproximación exigente, con una pendiente pronunciada y vertiginosa, alcanzamos la boca de la cavidad en aproximadamente una hora. A pesar del intenso frío, el esfuerzo de la subida nos dejó algo acalorados.




Sobre las 10:00 horas se instaló de forma provisional una cuerda para acceder a la boca. Tras un pasamanos de entrada, se colocó una cuerda de 50 m para progresar. Superado un primer paso estrecho, accedimos a una sala donde fue necesario equipar un parabolt para descender un segundo pozo, formado por una estrechez vertical con una caída de unos 3–4 metros. El fondo de este punto se encontraba obstruido, por lo que, tras aproximadamente una hora de trabajo, conseguimos abrir paso y continuar la exploración.







Una vez superado este punto, la cavidad se desarrolla en un tubo que conecta con una diaclasa. En este sector, el equipo de EspeleoÁguilas instaló una cabecera que permitió descender unos siete metros hasta una zona con tres posibles progresiones.

En primer lugar, hacia rumbo NE, la cavidad se cierra en un caos de bloques de difícil progresión. En este punto se localizó el primer objeto descontextualizado: una botella de agua oxigenada, datada mediante IA en la década de 1970.

En dirección SO, hacia la derecha, se inició una exploración tras desobstruir una estrechez de acceso. Esta da paso a una diaclasa de unos 60 cm de ancho, con suelo en rampa descendente. Tras avanzar unos seis metros, la progresión queda completamente cerrada. Resulta destacable la presencia de inscripciones en la roca, donde se identificaron los nombres “Coco”, “Cuco” y las letras “MA”.








La tercera opción, en dirección descendente, resultó ser la más prometedora. Forzando un paso estrecho vertical, se comprobó que podría haberse superado sin equipamiento. A partir de ahí se descienden unos cinco metros adicionales hasta un conducto estrecho con abundantes bloques sueltos e inestables. El fondo presenta una rampa en dirección NE, donde se localizaron varias latas de fuel antiguas y oxidadas. En este punto se agotó la cuerda de 50 m.



Progresando en horizontal entre ocho y nueve metros, la cavidad se amplía permitiendo la bipedestación. En este punto aparece una gran diaclasa, abundante guano, restos de carburero y bolsas de plástico modernas, lo que indica que la cavidad ha sido visitada en tiempos recientes.

El sector más relevante de la exploración se localiza en este punto, donde aparece un muro de tres escalones artificiales, formados por rocas colocadas, de casi 2 metros de altura cada uno, creando mesetas de unos 80 cm de profundidad a lo ancho de la diaclasa. Esta estructura claramente artificial nos sitúa en el fondo de la grieta. Frente a este, se observa otro muro construido también de pared a pared, casi vertical, con una altura aproximada de 6 metros desde la base. Este conjunto marca el inicio de un espacio mixto entre formación natural y modificación humana.



Desde el fondo de este punto, la cavidad continúa en forma de tubo natural durante unos 3–4 metros en dirección O. Se observa roca madre con morfología tubular y un pozo no explorado, cuyo fondo se intuye a unos 5 metros de profundidad, con posible continuidad. Sin embargo, debido a la falta de material, el equipo de EspeleoÁguilas decidió finalizar la exploración en este punto.

Finalmente, se procedió al retorno y salida de la cavidad, dando por concluida la actividad alrededor de las 18:00 horas.

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