Espeleología en la Nieve

El domingo un fuerte temporal azotó la provincia de Cuenca, dejando la sierra completamente cubierta por la nieve y tiñendo el paisaje de blanco. Al día siguiente, lunes 22, con los caminos algo más despejados aunque todavía en condiciones plenamente invernales, los exploradores de Espeleoaguilas —Álvaro, Juanma, Nacho y Eduardo— decidieron, a pesar del frío, aprovechar la jornada para visitar la Sima Juan Herranz, una cavidad clásica del karst conquense y bien conocida en el ámbito espeleológico.


La aproximación ya supuso una pequeña aventura. Los caminos que conducen directamente a la boca se encontraban cubiertos de nieve y con numerosas placas de hielo, lo que obligó al grupo a dejar el vehículo a cierta distancia y realizar una marcha a pie de aproximadamente media hora, siguiendo un camino paralelo más seguro. El recorrido, entre bosque nevado y silencio invernal, añadió un atractivo especial a la jornada.


La Sima Juan Herranz se desarrolla en un entorno kárstico bien definido, característico de esta zona de Cuenca, donde la disolución de las calizas por la acción del agua ha dado lugar a un sistema de pozos y salas de notable desarrollo vertical. Este tipo de cavidades actúa como vía natural de drenaje del agua de infiltración, concentrándola en profundidad y favoreciendo la formación de espacios subterráneos amplios.







Para iniciar la exploración, el descenso del primer pozo se realizó mediante la instalación de la cabecera utilizando dos anclajes naturales en árboles, antes de alcanzar el pozo principal. Esta maniobra, habitual en cavidades de este tipo, requiere una correcta evaluación del entorno exterior y una instalación segura, especialmente en condiciones invernales como las encontradas ese día.



Una vez dentro, la cavidad impone rápidamente su carácter vertical. A medida que se pierde la luz exterior, la sensación de inmensidad y oscuridad acompaña al descenso. El recorrido conduce hasta un péndulo que permite acceder a la sala principal, uno de los espacios más destacados de la Sima Juan Herranz. En esta sala aparecen dos lagos interiores, alimentados por las aguas de infiltración, que reflejan la luz de los frontales y realzan los volúmenes de la cavidad, creando rincones de un espectacular encanto.

Desde el punto de vista científico, la presencia de estos lagos indica una dinámica hídrica activa, ligada a periodos de recarga y a la circulación lenta del agua en profundidad. Estas condiciones convierten a la sima en un enclave de interés no solo deportivo, sino también geomorfológico, al permitir observar procesos de modelado subterráneo en curso.






La exploración resultó especialmente gratificante: una cueva de gran belleza, tanto por sus dimensiones como por sus ambientes acuáticos, y una aproximación exterior igualmente memorable a través del bosque nevado. Una jornada completa que refleja el espíritu de exploración responsable, disfrute del medio natural y compañerismo que define las actividades de Espeleoaguilas.




















Y para cerrar el día como merece, nada mejor que compartir una nueva y deliciosa barbacoa, poniendo el broche final a una salida invernal para el recuerdo.



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