La Manchuela: en busca de la conexión con la Sima Agujero del Aire

La historia de La Manchuela comenzó en abril de 2025, cuando Alejandro del Lemus, quien había localizado inicialmente todas las cavidades de la zona, llevó a EspeleoAguilas por primera vez a las sierras de Mancha Real, en el Parque Natural de Sierra Mágina (Jaén). Aquella primera jornada fue una inmersión en un karst repleto de posibilidades: se exploraron y topografiaron la Cueva Clavícula, la Sima 1, la Sima 2, la Sima 3, la Sima 4, la Cueva 5 y varios agujeros de menor entidad. En visitas posteriores se descubrió la Sima 6, y en octubre de 2025 se completó la topografía de la Sima 4, que alcanzó los 300 metros de desarrollo. Fue en ese momento cuando la cavidad recibió su nombre definitivo: La Manchuela, propuesto por Alejandro en homenaje al topónimo histórico de la actual Mancha Real. Junto a ese logro quedaron abiertas varias incógnitas, especialmente la posible conexión con la Sima Agujero del Aire, que pedían ser resueltas. El 26 de julio de 2026, miembros de GEKO (Grupo espeleológico Kart-Oba) y del equipo LEMUS vuelven a la cavidad para plantear nuevos retos y seguir avanzando en su exploración


Tres incógnitas, tres retos

En la última visita, durante la realización de la topografía, se identificaron tres puntos de posible progresión que quedaron sin explorar por falta de material de desobstrucción.

El primero corresponde a una vía alta situada a la derecha del acceso principal, muy próxima a la entrada. El segundo es un pozo de unos seis metros que marca la cota más baja de la cavidad. El tercero, y quizás el más prometedor, es una diaclasa horizontal orientada hacia la Sima Agujero del Aire. Sobre el papel, ambas cavidades se encuentran separadas por apenas 25 metros en altura y otros 25 metros en horizontal, lo que convierte esta posible conexión en uno de los objetivos más interesantes de la zona. Los puntos dos y tres se encuentran a la misma cota, aproximadamente a una hora y cuarto de la boca, y separados entre sí por unos diez metros.

Incógnita 2

El objetivo de la jornada fue comenzar por la segunda incógnita. Con material de instalación, pero sin equipo específico de desobstrucción, el intento de descender el pozo se encontró con una estrechez muy marcada. Durante dos horas se trabajó con el martillo de instalación, ampliando el paso todo lo posible, pero la dureza de la roca obligó finalmente a abandonar el intento. Quedó claro que este punto requerirá una jornada específica de desobstrucción con herramientas adecuadas.

Incógnita 3

Descartada temporalmente la segunda opción, el grupo se dirigió a la tercera incógnita. Lo primero fue acondicionar el acceso, retirando pequeñas obstrucciones para poder trabajar con mayor comodidad que durante la jornada de topografía.

La diaclasa horizontal que inicialmente parecía la única posibilidad de avance resultó ser extremadamente estrecha y requerirá un importante trabajo de desobstrucción. Sin embargo, mientras se mejoraba el acceso apareció algo completamente inesperado: un pozo oculto bajo la zona de trabajo. Las piedras lanzadas al vacío permanecían rodando durante unos quince segundos, haciendo pensar en una caída cercana a los veinte metros seguida de una rampa.

Con el material disponible se consiguió ampliar el paso lo suficiente para iniciar el descenso. Lo que desde arriba parecía un simple pozo resultó ser una amplia diaclasa perfectamente transitable. Tras bajar unos diez metros apareció una segunda diaclasa, perpendicular a la primera y de mayores dimensiones, con rumbo hacia el acceso de la cavidad. Ambos conductos presentan paredes limpias, prácticamente desprovistas de espeleotemas, y ofrecen una prometedora continuidad que podría aumentar considerablemente el desarrollo conocido de La Manchuela.

La hora obligó a detener los trabajos antes de completar la exploración. Únicamente se instalaron dos cabeceras y se descendieron unos veinte metros, la longitud máxima permitida por la cuerda disponible, dejando la continuación para una próxima visita.










Mejoras necesarias para futuras visitas

EspeleoÁguilas deja constancia de que, al encontrarse esta nueva zona de exploración a aproximadamente hora y media de la boca, será necesario realizar varias mejoras que faciliten el transporte de material y aumenten la seguridad de los trabajos. Entre ellas destaca la instalación de una cuerda fija desde el Paso del Filtro hasta la zona inferior, así como la eliminación de varias rocas salientes en la gatera situada al final del pozo de acceso al sector de trabajo.

La Manchuela continúa guardando secretos bajo Sierra Mágina. Y EspeleoÁguilas seguirá regresando para intentar resolver uno de los mayores interrogantes de la zona: la posible conexión con la Sima Agujero del Aire.

+ Fotos en Facebook

Comentarios